martes, 21 de enero de 2025

El segundo Doctor

Esta entrada tratará acerca del segundo Doctor Who. Durante sesenta años, la serie ha cambiado, principalmente los ayudantes del Doctor, pero éste también ha ido cambiando.

Si con William Hartnell conocimos al Doctor que destacaba por su fina ironía y por sentirse abandonado con facilidad, ahora Patrick Troughton nos muestra otra personalidad distinta, pero también llamativa de este viajero del tiempo y las dimensiones relativas en el espacio.

Advierto fuertemente: habrá spoilers en los siguientes párrafos.

Advierto fuertemente (de nuevo): a continuación aparecen unos resúmenes muy breves de los seriales, si queréis saltar a las conclusiones, bajad casi hasta el final de la entrada.


4ª Temporada (1966-1967)

El nuevo doctor aparece tras los dos seriales que dan inicio a la cuarta temporada. William Hartnell sufría una enfermedad degenerativa que le obligó a jubilarse. Su sustituto, Patrick Troughton toma el relevo.

A lo largo de esta temporada nos encontraremos con un doctor más cercano a sus acompañanates. Pero con un gusto por la sobreactuación y los efectos impactantes. Es habitual verle ponerse a tocar su flauta de pico cuando la situación es grave y hay que actuar con urgencia (como cuando los tienen retenidos los daleks en El poder de los daleks).
En esta temporada contará con la ayuda de Ben y Polly (acompañantes durante los últimos seriales del primer doctor) y de Jamie (quien lo acompañará durante todas sus otras aventuras). Jamie ocupará el rol del personaje físico. Es astuto e inteligente, pero sobre todo sabe defenderse.
A lo largo de las ficciones, el Doctor conseguirá salir victorioso gracias a su ingenio y la capacidad de darse cuenta de lo que sus antagonistas quieren para evitar que lo consigan.
Otro rasgo es su estrategia de hacerse el tonto para que sus antagonistas bajen la guardia y de esa manera, mediante un pequeño engaño, hacer que sus planes fallen. Y también nos encontramos a un doctor mucho más pragmático que el anterior. El primer doctor rechazaba la violencia en todas sus formas e intentaba evitar que sus acompañantes la usaran. Al segundo doctor sigue sin gustarle, pero no tiene problema en que sus acompañantes la usen, ni en usarla él cuando no queda más remedio. De hecho, mata a un dalek con sus propias manos empujándolo desde un precipicio. Este cambio en el doctor puede que se traduzca en una versión menos idealista de la serie. Habrá que seguir viéndola para comprobarlo.

Esta temporada está compuesta de los seriales The Power of the Daleks, The Highlanders, The Underwater Menace, The Moonbase, The Macra Terror, The Faceless Ones y The Evil of the Daleks.
En The Power of the Daleks consigue demostrar el engaño de estos alienígenas en una colonia humana en el espacio. La ficción The Highlanders tiene lugar durante la guerra entre Inglaterra y Escocia y el Doctor poner de manifiesto la corrupción de los oficiales británicos al intentar vender como esclavos a prisioneros de guerra. En este serial será donde James McCrimmon se una como acompañante del Doctor. Durante The Underwater Menace el Doctor descubre los planes apocalípticos de un científico y para hacerlo promueve una huelga entre los esclavos de esta civilización humana (The Union makes us strong!). En The Moonbase vuelven a derrotar a los Cybermen que quieren utilizar esa base como una forma de colonizar la Tierra y quedarse con sus recursos. En The Macra Terror desenmascarará a una raza alienígena que mantiene controlados a los humanos para que les provean del gas que necesitan para sobrevivir.
The Faceless Ones presenta a unos alienígenas que están secuestrando seres humanos para copiar sus cuerpos y ocuparlos porque los suyos propios se están deteriorando y eso podría llevarles a la extinción. Este serial es el penúltimo de la temporada y muestra varias cosas interesantes. La primera es su resolución, ya que en ella el Doctor consigue llegar a un acuerdo con esta especie para que que devuelvan a los humanos secuestrados. A cambio el Doctor les da una o dos ideas para solucionar su problema. Esta será una constante del segundo Doctor, el luchar contra líderes que no entienden su papel o que lo pervierten, pero sin juzgar a sus subordinados. Salvo con los malditos Daleks. Ben y Polly se despiden para siempre del Doctor.


El último serial, The Evil of the Daleks, comienza con el robo de la TARDIS. Para recuperarla, el Doctor será transportado por los Daleks al siglo XIX para dotar a estos de las capacidades positivas de los seres humanos, con el fin de conquistarlos. El Doctor desde el principio se da cuenta de la trampa y propone a Jamie como el sujeto desde el que recabar las capacidades humanas. Aunque esto hará que Jamie no confíe en el Doctor hasta prácticamente el final del serial, éste ha conseguido crear Daleks emocionales y desobedientes. Y es que, aunque es un tópico, el Doctor se comporta un poco como un niño y la emotividad es un rasgo de su personalidad, por eso reconoce esa emocionalidad en Jamie y la utiliza para vencer a los Daleks. Es en este serial en el que despeña a uno de esos alienígenas. Y también en el que incluirá como acompañante a Victoria Waterfield, una joven victoriana.

Tengo que reconocer que al principio este Doctor me caía francamente mal. Acostumbrado a la fría racionalidad del primero y a su britaniquísimo sarcasmo, éste, más infantil e impredecible, no acababa de cuadrarme. Pero a partir de The Moonbase comencé a tolerarlo y a aceptarlo. Ha terminado convirtiéndose en uno de mis favoritos.

5ª Temporada (1967-1968)

Esta temporada se compone de siete seriales: The Tomb of the Cybermen, The Abominable Snowmen, The Ice Warriors, The Enemy of the World, The Web of Fear, Fury from the Deep y The Wheel in Space.
 


Toda esta temporada puede resumirse como «el Doctor Who contra la masculinidad tóxica» porque sus principales antagonistas, además de los alienígenas de rigor, serán hombres que creen que lo saben todo. Es curioso que una serie anterior a los hippies, cuyo guion es anterior al mayo del 68, ya ponga en entredicho estas conductas. Curioso en el sentido bueno. Punto para el Doctor. Además, todos estos seriales implicarán a los seres humanos directamente.
The Tomb of the Cybermen trata de una expedición financiada por un hombre que quiere hacerse con el poder de los Cybermen para dominar la Tierra. The Abominable Snowmen nos muestra a un investigador difamado dispuesto a hacer lo que sea para volver a conseguir una buena reputación y, sobre todo, una inteligencia alienígena que ha usado un monasterio en le Tíbet para replicarse y conquistar la Tierra. En The Ice Warriors asistimos a una Tierra devastada por un cambio climático (ejem ejem) en la que un técnico incapaz de reconocer sus errores está condenando al resto de sus trabajadores a una muerte por congelación o por los Ice Warriors, alienígenas marcianos que llegaron a la Tierra mucho tiempo atrás.
The Enemy of the World supone un cambio de temática bastante radical. Nos desplazamos a una Tierra en el futuro en el que una guerra ha conllevado que todas las decisiones políticas sean tomadas por una única institución (una especie de Naciones Unidas) y un tirano intenta hacerse con ella para dominar el planeta a su antojo. Aquí no hay extraterrestres, es sólo el ser humano contra sí mismo. Por desgracia para este tirano, el Doctor es físicamente idéntico a él. Por lo que puede hacerse pasar por éste y puede interrumpir sus planes. En otro orden de cosas, es muy divertido ver a Patrick Troughton interpretando a dos personajes completamente distintos.
 
En The Web of Fear volvemos a encontrarnos con la inteligencia extraterrestre del Tíbet, pero esta vez en los años sesenta en Londres. Los yetis mecánicos del Tíbet han tomado parte de Londres y el Doctor y sus acompañantes se enfrentarán junto a Lethbridge Stewart a la Inteligencia, sin conseguir derrotarla, sólo frustrar sus planes. A partir de aquí, comenzará a formarse la trama de UNIT (United Nations Intelligence Taskforce), pero de eso hablaremos más adelante. Fury from the Deep es el serial en el que Victoria abandona la compañía del Doctor. Cosa que estaba yo deseando, porque todos los personajes femeninos que han aparecido nunca han sido mujeres desvalidas, y Victoria sí lo es; me sacaba de la serie la mujer en apuros constantes. En honor a la verdad, creo que intentaban hacer de Victoria ese estereotipo de la mujer victoriana, pero les quedó feo. En este serial el Doctor se enfrenta a una criatura marina que ha surgido de la explotación del gas del mar del Norte.; una criatura que además infecta y posee a quienes entgran en contacto con ella (un giro lovecraftiano inesperado). De nuevo, la incompetencia del técnico jefe lleva a que la situación se agrave. En el final del serial, Jamie se pregunta si han hecho bien en dejar que Victoria se asiente en este lugar. El Doctor le contestará que todo el mundo tiene derecho a realizar su proyecto de vida (¿he dicho ya que estamos en la década de los sesenta? Porque ya me jodería hablar de tradwifes más de medio siglo después de que esto ya se pusiese en entredicho).
The Wheel in Space es el último serial de la temporada. El Doctor y Jamie son llevados al interior de una nave espacial de transporte de materiales que ha salido de su órbita y se aproxima a una estación de investigación espacial. Son rescatados por la tripulación de esta estación. Pero los Cybermen la han seleccionado como el punto desde el que comenzar la conquista de la Tierra. De nuevo el Doctor y Jamie se enfrentarán a los Cybermen, pero esta vez contarán con la ayuda de Zoe Heriot, una genio matemática cuya inteligencia le permite corregir al Doctor en varias ocasiones (y éste se pica, aunque no mucho por que valora su inteligencia; si habéis ido notando cómo aumenta mi aprecio al Doctor, aquí se pasa). Y, de nuevo, el técnico jefe, es quien no reconoce los problemas que están ocurriendo, agravando la situación. Volvemos a tener una ayudante que no necesita al Doctor (ni a Jamie) más de lo que ellos la necesitan a ella. En varios seriales posteriores, cuando quieran dejarla en la TARDIS o en cualquier otro espacio a salvo, la propia Zoe les recordará que es una mujer independiente y que sabe cuidar de sí misma. Y, además, lo demuestra constantemente.
Hay una escena que me ha llamado mucho la atención. Cuando los Cybermen están a punto de invadir la estación, se mueven por el espacio como nadando. Al principio me pareció cómico, pero después caí en la cuenta de que esta temporada se grabó al menos un año antes de la llegada a la luna y de que se difundiesen globalmente las imágenes de personas moviéndose fuera de la atmósfera terrestre.
Con esto termina la temporada en la que el Doctor se enfrentó a una de las amenazas más graves de la humanidad, el prejuicio de que las personas con poder saben siempre lo que hacen, sobre todo si son hombres.

6ª Temporada (1968-1969)

Esta será la última temporada que tenga cuarenta o más episodios, porque la grabación ya se hará en color y se reducirán a algo más de unos veinte episodios. Es la temporada en la que despedimos a Patrick Troughton como Doctor (hasta The Three Doctors, en 1972). Está compuesta también por siete seriales: The Dominators, The Mind Robber, The Invasion, The Krotons, The Seeds of Death, The Space Pirates y The War Games.
En el primero, The Dominators, el Doctor y sus compañeros, cansados de aventuras peligrosas, ponen rumbo al planeta de una especie que prohibió la guerra hace muchos años. Pero a este planeta han llegado unos invasores que son el opuesto a la civilización indígena: sólo piensan en conquistar. The Mind Robber nos devuelve a algo similar a The Celestial Toymaker, un serial del primer doctor. Al igual que en aquél, en éste el Doctor y sus ayudantes caen en las manos de una inteligencia alienígena que quiera esclavizarle por sus capacidades (en el primer serial por sus capacidades intelectuales y en este por la longevidad). N sé sabe qué tipo de inteligencia es (en ninguno de los dos casos), por lo que el espacio parece un lugar peligroso.

The Invasion nos trae de vuelta al Brigadier Lethbridge Stewart, pero en esta ocasión ya ha creado a UNIT y se enfrentan, junto con el doctor, a la amenaza de una empresa de telecomunicaciones y electrónica que quiere hacerse con el control del mundo. El dueño de la empresa contará con la ayuda de los Cybermen en su intento tiránico, descubriendo que no son de fiar. En The Krotons el Doctor, Zoe y Jamie viajan a un planeta en el que la raza de los Gonds están sometidos a los Krotons. Estos últimos necesitan la energía cerebral de los primeros para poner en marcha sus máquinas, por lo que diezman a los Gonds de sus miembros más inteligentes. The Seeds of Death, vuelve a utilizar como antagonistas a los guerreros de hielo (los habitantes de Marte) de la temporada anterior. The Space Pirates tiene un tono de space opera muy marcado y entretenido, y el cambio funciona. El Doctor tendrá que ayudar a detener a unos ladrones de minerales a la vez que intenta sobrevivir a la ineptitud de un oficial militar.
Finalmente, The War Games, es el último serial de este segundo Doctor. Aquí la pregunta de «¿quién ganaría en un combate, un soldado del Imperio romano o de la Prusia decimonónica?» tiene sentido (tendréis que verlo para entenderlo). La llegada a esta aventura se produce por el choque entre el Doctor y Jamie, ya que este le acusa repetidamente a lo largo de la temporada de no ser capaz de controlar la TARDIS. El Doctor intenta llegar a la Tierra para demostrar que sí es capaz. Pero se ha equivocado. Han llegado a un planeta que otra raza alienígena está usando para probar las capacidades bélicas de los seres humanos para esclavizarlos y utilizarlos como tropas de asalto en su conquista de la galaxia. El Doctor, Jamie y Zoe organizan a los humanos que han superado el condicionamiento mental (lavado de cerebro) para oponerse a estos captores, a la vez que descubren que quien les ha dado la tecnología del teletransporte a esta raza es otro miembro de la misma especie que el Doctor: los Señores del Tiempo. El serial termina con la derrota del Señor del Tiempo rival y el juicio al Doctor. Este es acusado de haber robado una TARDIS y de interferir en los asuntos de otras especies, por lo que es obligado a transformarse (cambiar su apariencia) y a estar confinado en la Tierra. Sus ayudantes, Jamie y Zoe, serán devueltos a su tiempo y lugar y sólo recordarán del Doctor su primera aventura juntos. Una especie de damnatio memoriae de estilo intergaláctico.
Con el final de este serial se desvela la raza a la que pertenece el Doctor y algunas de las capacidades de sus miembros. Asusta un poco el ver que el Doctor es un individuo relativamente mediocre de su raza (no en cuanto a capacidad singular, puesto que entonces destaca, sino en cuanto a los conocimientos y tecnologías acumulados por su especie, que son inabarcables). Si los Señores del Tiempo quisieran conquistar el universo, parece que podrían hacerlo.
También el final es bastante emotivo. Ya en los seriales del primer Doctor, cuando se despedían los ayudantes conseguían darle un tono melancólico y triste. En este acaban los viajes de estos acompañantes y del propio Doctor (en su caso durante un tiempo), pero es ese borrado de memoria lo que me hizo conmoverme. Ya que la sentencia del juicio suponía dejar de existir para los que habían sido sus amigos.
 
 

Conclusiones

Durante estas temporadas la serie ha ganado seriedad. Quizás por ser un experimento, quizás por el momento en el que se desarrollaron, las aventuras del primer doctor tienen un carácter más simple: en algunos casos los personajes están más estereotipados, en otros la resolución responde más al deseo de los guionistas de cómo debe acabar la historia que a una pretensión de realismo (no creo que esto sea un punto negativo, sólo lo cito como una característica).
Sin embargo, aunque la primera temporada de Patrick Troughton mantiene el tono, el último serial (The Evil of the Daleks) ya ha avanzado hacia un tono más adulto. Uno que se ha consolidado con The Enemy of the World y que, en mi opinión, llega a su culmen con The War Games. El Doctor seguirá siendo pueril en algunos casos, pero como una defensa frente a la gravedad de la situación o como una estrategia para vencer a sus antagonistas. Es curioso también que una de las preocupaciones principales de estas temporadas sea el liberarse de la tiranía. Podrían poner como problema cualquier otro (en mitad de la Guerra Fría no sólo la tiranía era un motor de historias), pero han decidido hacer de la libertad su fuente de inspiración. Una libertad que no definen, porque no es su función, por lo que cada cual puede pensar en lo que crea que es su noción de libertad.
Otra cuestión curiosa, en The Highlanders, es la crítica que se hace a las tropas y los funcionarios de la corona británicos, señalándolos como corruptos, mientras que a los escoceses se los representa como gente honesta. Ya lo trataremos con el siguiente doctor, pero la crítica a la sociedad y sus prejuicios es algo que acompaña a los buenos Doctores (por lo menos a los tres que he visto).
Y quizás esto sea lo que más me gusta de la serie. Estamos en los años sesenta: todavía humean los cañones de la II Guerra Mundial, todavía hay personas que están siendo condenadas a castración química por la justicia británica por ser homosexuales (como Alan Turing), el conflicto en Irlanda está reactivándose y el Imperio británico no cesa de perder colonias. En este contexto tener a un personaje principal que se niegue a utilizar la violencia, que abogue por la racionalidad, la verdad y el entendimiento mutuo, que no tome represalias contra los vencidos es de una valentía enorme. Más si cabe cuando es muy sencillo trazar el paralelismo entre la raza de los dominadores (o de los Cybermen, o de los Daleks) y el Imperio británico en tanto que opresores sólo porque cuentan con mejor tecnología y unos intereses económicos y las especies oprimidas y cualquier colonia (y el Doctor SIEMPRE está del lado de los oprimidos). Doctor Who, en estas temporadas, está utilizando la ciencia ficción para hacernos mirar al presente (bueno, en este caso, pasado) y mediante metáforas hacernos pensar sobre lo que está ocurriendo. Pero es que además cuestiona los roles de género proponiendo personajes femeninos muy potentes, que no sólo padecen la acción, sino que muchas veces son los motores de la acción porque tienen motivaciones propias y carácter suficiente como para no necesitar a ningún hombre. Para comparar, sólo hay que ver las primeras películas de James Bond y comprobar si las mujeres tienen el mismo tratamiento en las historias. Y, si además, explica cómo funciona la dinámica de la atmósfera y permite comprender de dónde sale el cambio climático, tenemos una serie que se preocupa mucho de su presente (a finales de los 60 ya había informes que alertaban acerca de los problemas del cambio climático).
O, lo que es lo mismo, en los años 60 ya había series woke. Así que se demuestra de nuevo que esa idea de lo que fue el pasado es manifiestamente falsa. Es sólo una caracterización interesada por sectores conservadores. Y es que nunca podremos reconstruir el pasado en su totalidad, siempre será fragmentario. Encontraremos partes que nos den la razón y partes que nos la quiten. Pero siempre, siempre, ha habido y habrá disidencias.

Sólo por eso, por mostrar que la historia es más que los acontecimientos, me está encantando la serie. ¡Larga vida al camarada Who!

Imágenes

1ª imagen: Web de la BBC
2ª imagen: Filmaffinity
3ª imagen: Filmaffinity 
4ª imagen: Filmaffinity
5ª imagen: Filmaffinity
6ª imagen: Filmaffinity

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